En plena recuperación el deporte cagüeño

La colaboración ciudadana ha sido crucial en la rehabilitación de las instituciones

Por Jorge L. Pérez

Johann Estades, la directora de Recreación y Deportes del Municipio Autónomo de Caguas, resume así la forma en que su ciudad ha venido recuperando la normalidad deportiva: “Hemos estado dando pasos lentos, pero seguros y firmes”.
Segַún recordó recientemente el alcalde William Miranda Torres, Caguas es, de los municipios grandes, el que quedó más golpeado por el paso del huracán María y, pese a que ya ha habido una recuperación notable, sobresale el hecho de que todavía entonces 15,000 de sus 55,000 familias carecían de servicio de electricidad, al menos hasta hace unos días.
Del mismo modo, el alcalde Miranda Torres suele recalcar que Caguas es la capital deportiva del país, y sería difícil dudarlo de un municipio que cuenta con dinastías en el béisbol invernal (los Criollos, campeones de las últimas dos temporadas) y el voleibol femenino (las Criollas, campeonas de los pasados cuatro torneos).
Se trata, en efecto, de dos de los equipos deportivos mejor operados y más exitosos del país, de todos los deportes.
Pero el hecho cierto es que también quedaron golpeados por el huracán, al haber quedado ambos huérfanos de sus hábitats naturales, ambos pertenecientes al municipio: los Criollos sin el histórico Yldefonso Solá Morales, que debe estar cumpliendo 70 años este año, y las Criollas sin el coliseo Héctor Solá Morales, que ya anda por los 50.
Aunque, pese a su edad, se seguían considerando entre las mejores instalaciones deportivas del país por lo bien cuidadas que estaban, ambas sufrieron daños mayúsculos por el huracán: los Criollos tuvieron que jugar sus partidos locales en Gurabo en el pasado torneo, lo cual no evitó que revalidaran su campeonato, y se aprestan a pasar por una experiencia similar en la próxima temporada.
De igual manera, además de los daños sufridos por el Solá Bezares, que fue tal vez la instalación más perjudicada y que incluso perdió parte del techo, muchas de las instalaciones deportivas instaladas en el Complejo Deportivo Angel O. Berríos quedaron inutilizables después del huracán.
Pero, el Alcalde ha dado instrucciones claras de que hay que trabajar duro con la recuperación y poner en condiciones las facilidades utilizando los recursos disponibles.
 “Poco a poco las cosas han ido regresando a la normalidad”, dijo Estades. “Por ejemplo, el club de tenis y el club de natación ya están operando al 100% y, en el Complejo Multiusos, ya están funcionando el boxeo (gimnasio Cheo Aponte), las pesas y el taekwondo”.
“Lo único que no está operando es el tenis de mesa, porque esa área del complejo perdió parte del techo”, dijo. “Y el material de las mesas de tenis de mesa se daña muy fácilmente incluso si le cae un a gota de agua”.
“En todos esos casos, fue vital para que las instalaciones pudieran estar listas rápidamente la intervención de los propios padres en los trabajos de reparación”, agregó.
Con el béisbol ocurre otro tanto: entre los daños sufridos por el parque de Los Campeones, localizado en el Angel O. Berríos, estuvo la pérdida de sus verjas, “y en estos momentos no pueden jugar allí las categorías más grandes”.
Debido a la necesidad de asignar los fondos disponibles a las situaciones de primera necesidad, tampoco han podido repararse por completo los otros parques de béisbol que pertenecen al municipio.
“Muchos arreglos han quedado en manos de las distintas comunidades y, gracias a sus esfuerzos, muchos de esos parques han podido rehabilitarse y están funcionando”, explicó la directora.
Por otro lado, el Club Gimnástico Criollo, que usa el Pabellón de Gimnasia Diego Lizardi, localizado en la parte de atrás del Solá Bezares, pudo regresar recientemente a su instalación habitual después de haber funcionado durante los últimos meses en instalaciones ubicadas fuera del complejo.
Lo mismo ha venido ocurriendo con el voleibol: el Club de los Criollitos, el Club Manota y el de las Criollitas, que usaban todos el Coliseo Roger L. Mendoza, han tenido que mudarse temporeramente: los Criollitos al colegio San José, el Manotas al San Juan Apóstol y las Criollitas a la Academia Cristo de los Milagros.
“El Roger L. Mendoza no sufrió muchos daños y puede usarse”, dijo Estades, “pero lo está utilizando FEMA”, para servicios a la ciudadanía.
“De hecho, en un principio iban a irse en marzo, pero ahora nos dijeron que se quedaran allí por lo menos hasta junio”.
En todos estos casos, por lo menos los distintos deportes han logrado identificar sedes alternas para seguir operando.
“Ha sido un proceso bien difícil, pero nos dio la oportunidad a nosotros de poder crear y buscar alternativas”, dijo finalmente Estades, quien aseguró que el alcalde Miranda Torres, sigue muy de cerca el proceso, a la vez que trabajan en la identificación de recursos adicionales para continuar con las obras.